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GNB detiene a 2 periodistas venezolanos que cubrían combate fronterizo en Apure

Reuters photojournalist Marco Bello runs as Venezuelan National Guard soldiers chase him during a protest outside the Supreme Court in Caracas, Venezuela, Friday, March 31, 2017. Security forces violently repressed small protests that broke out in Venezuela's capital Friday after the government-stacked Supreme Court gutted congress of its last vestiges of power, drawing widespread condemnation from foreign governments. (AP Photo/Ariana Cubillos)

Los combates entre militares y los disidentes de las FARC, que ninguna fuente oficial o castrense ha identificado pese a que han difundido fotografías en las que puede verse las siglas de esa antigua guerrilla, comenzaron el pasado 21 de marzo y en ellos han muerto, al menos dos soldados.

Los periodistas Luis Gonzalo Pérez y Rafael Hernández, que trabajan en el canal internacional NTN24, fueron detenidos cuando estaban en el estado fronterizo Apure, donde militares combaten desde el pasado 21 de marzo con disidentes de las FARC, denunciaron este miércoles varias fuentes gremiales.

«Los periodistas Luis Gonzalo Pérez y Rafael Hernández, ambos de NTN24, se encuentran detenidos e incomunicados en el estado Apure, a donde viajaron para cubrir el conflicto en la frontera», denunció en su cuenta de Twitter el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP).

Por su parte, el Colegio Nacional de Periodistas (CNP) también denunció la detención y explicaron que los acompañaban dos activistas de la ONG Fundaredes, que ha informado de los combates desde el inicio.

Por su parte, NTN24 explicó que Hernández y Pérez «cubrían el conflicto en Apure» cuando «fueron retenidos», junto a los activistas de Fundaredes, por funcionarios de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB, policía militarizada).

Cerca de las 16.00 hora local (21.00 GMT) «les dijeron que los dejarían en libertad regresándoles el equipo de grabación», pero desde ese momento el medio perdió la comunicación, según explicó el canal.

Por su parte, el director de Fundaredes, Javier Tarazona, expresó en Twitter su preocupación por los dos periodistas así como por los activistas de su organización, que identificó como Juan Carlos Salazar y Diógenes Tirado.

Según explicó, se encontraban en la población de La Victoria, en el estado Apure, epicentro de los combates.

Tarazona también comentó que los cuatro fueron retenidos, tras lo cual «se comunicaron» e «informaron que, luego de ser revisado el material audiovisual guardado en sus teléfonos móviles, les serían devueltos y podrían continuar con sus labores de documentación y comunicación».

«Los periodistas Luis Gonzalo Pérez y Rafael Hernández, ambos de NTN24, se encuentran detenidos e incomunicados en el estado Apure, a donde viajaron para cubrir el conflicto en la frontera», denunció en su cuenta de Twitter el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP).

«Sin embargo, pasadas, como han sido, seis horas de este hecho alertamos que hemos perdido comunicación con ellos. Desde ese momento, desconocemos en qué estado se encuentran o dónde, exigimos al Estado venezolano garantizar la vida e integridad de estos venezolanos que, cumpliendo con su labor, hoy se encuentran en condición de desaparecidos», subrayó.

Asimismo, llamó «a los organismos de protección universal e interamericano a estar alertas frente a estos hechos en un contexto de conflicto interno».

Los combates entre militares y los disidentes de las FARC, que ninguna fuente oficial o castrense ha identificado pese a que han difundido fotografías en las que puede verse las siglas de esa antigua guerrilla, comenzaron el pasado 21 de marzo y en ellos han muerto, al menos dos soldados.

Sin embargo, la información facilitada por los militares o miembros del Gobierno ha sido muy escasa y no han confirmado cuántos integrantes de ese grupo armado han fallecido, aunque han reportado seis «neutralizados», una palabra usada con ambigüedad tanto para muertos como para arrestados.

Como consecuencia de los enfrentamientos, más de 6.000 habitantes de la zona han cruzado el río Arauca, que marca la frontera entre Venezuela y Colombia, y han huido al país vecino.