Más Noticias

Información al instante

Incremento desmedido en facturas de servicios está asfixiando al sector comercio

La descomedida facturación en servicios básicos como electricidad y agua se convierte en el nuevo enemigo del sector comercio, luego de dos años de severos golpes económicos y de producción, consecuencia de las restricciones del Covid-19.

Con un incremento de casi 500 % en las facturas de Corpoelec y casi 300 % en las de Hidrobolívar, es  imposible que el comerciante pueda levantarse económicamente.

 Así lo considera Catherine Wilson, presidenta de la Cámara de Comercio e Industrias del municipio Caroní (Camcaroní), quien califica como “desmedida y desproporcional”, la política aplicada por las empresas del Estado venezolano.

“Estamos viendo un incremento de 497 % por ciento en las facturas de Corpoelec y esto afecta únicamente al sector comercio que ahora está viendo la luz, después de dos años prácticamente paralizado por la pandemia”, señala la líder gremial.

Wilson da como ejemplo el caso de un reconocido hotel de la ciudad cuya factura por consumo de electricidad alcanzó los USD $4.500 dólares teniendo menos del 10 % por ciento de ocupación.

“Agremiados me dicen, cómo puedo consumir tanta electricidad si en el hotel no tengo huéspedes, todas las luces son de ahorro energético, los aires acondicionados se encienden dependiendo del salón que se use en el momento. Han tenido medidas restrictivas de ahorro y aun así la factura es desproporcional”, explica.

Catherine Wilson precisa que tanto Corpoelec como Hidrobolívar utilizan una política de cobro por capacidad contratada, además no hacen uso de medidores para constatar el consumo cobrado.

Hidrobolívar: un servicio impagable

En el caso de Hidrobolívar Catherine Wilson señala que el incremento en la facturación es del 230 %, para el sector comercial.

“¿Qué pasa con Hidrobolívar? Que está cobrando por un servicio que prácticamente no se usa. Hay sectores donde solo tenemos agua dos horas al día y hasta menos. Comerciantes deben acudir a la compra de camiones cisternas y privados, porque no tenemos agua…”, denuncia Wilson.

Recalca que hace cuatro meses la antigua gerencia de Hidrobolívar, encabezada por Gustavo Imeri, sostuvo un encuentro con Fedecámaras Bolívar y en esa oportunidad se sinceraron varios temas, como el de la estructura de costos, y se comprometió a crear mesas de trabajo para su pronta solución.

Hasta la fecha, eso no ha pasado, subraya Wilson.

 “En ese momento nos explicaron que del 100 % de usuarios solo 6 % está al día con sus facturas, entiendo que así es imposible crear un plan de inversión para mejorar el servicio. El ingreso de la estatal sirve solo para mantenimiento de flota de vehículos, pago del personal, pero jamás para un plan de inversión, es comprensible”, reconoce.

Es por esa razón que la líder empresarial hace un llamado a todos los usuarios a ponerse al día con los pagos del servicio, pero también insiste en llamar la atención a Hidrobolívar, para que finalmente se active un plan de recuperación que permita gozar del servicio de manera consecuente.

Sector comercio intenta levantarse

A propósito de los meses de flexibilización total en el país, Catherine Wilson aprovecha para reconocer el esfuerzo que se ha hecho desde el Gobierno regional en dinamizar la productividad de la ciudad y retomar la “normalidad” que hace dos años no se tenía.

Wilson aplaude que hayan incluido más unidades de transporte en el sistema de transporte público del municipio Caroní, ya que eso permite que haya más personas en la calle y se pueda desarrollar con normalidad el intercambio comercial.

No obstante, espera que el horario de circulación pueda extenderse sobre las 7 de la noche, para que tanto usuarios como comerciantes, puedan estar más tiempo en su jornada laboral.

De igual manera, espera que las nuevas autoridades regionales y locales se aboquen a atender las asignaturas pendientes con la empresa privada en materia de trabajo mancomunado, mesas de trabajo y acuerdos que permitan un ‘ganar-ganar’ para todos, y en beneficio de Ciudad Guayana.

Editor: Daniel Cedeño Zurita