Roberto Picón renunció como rector del Consejo Nacional Electoral

Roberto Picón, exasesor de la extinta Mesa de la Unidad Democrática, renunció ante la Asamblea Nacional electa en 2020 a su cargo como rector principal del Consejo Nacional Electoral. «No para convalidar una situación que, a todas luces, es irregular, sino para facilitar un proceso que debe ser conducido transparentemente», comunicó este lunes.

«El 4 de mayo de 2021 asumimos un mandato de siete años y el compromiso con el pueblo de Venezuela de construir confianza en el Poder Electoral. Ello, sabiendo que, en medio de la crisis política que vivimos, la estabilidad del CNE dependía de la voluntad política de quienes ejercen el poder. Hoy toca ratificar nuestro compromiso con la ruta electoral», dijo el ingeniero en un comunicado publicado a través de su Twitter.

Resaltó que la gestión de la directiva saliente del CNE logró «avances significativos» en relación con la concreción de garantías electorales para las regionales y municipales de ese año. Y que esos resultados tuvieron el reconocimiento, dentro y fuera del país, al contar con la participación de la mayoría de los sectores políticos y al generar esperanza para los venezolanos.

«Un hecho que significó un punto de partida hacia el fortalecimiento del voto como instrumento de cambio en democracia», manifestó.

«Una crisis urgente de resolver»

Picón señaló asimismo que el 15 de junio la Asamblea Nacional de 2020 resolvió iniciar una «renovación total» del CNE luego de la renuncia simultánea de dos rectores principales -incluido el presidente Pedro Calzadilla- y seis suplentes.

Ese hecho, afirmó, trunca ese proceso y genera una crisis institucional urgente de resolver, dentro de la Constitución y las leyes. «No nos rendimos, en fin, ni abandonamos los espacios que con gran esfuerzo conquistamos», expresó.

Propuso a todos los factores sociales y políticos mantener el compromiso con la ruta democrática, pacífica, constitucional y electoral, participando decididamente en el proceso de reconfiguración del Consejo Nacional Electoral para que cuente con la fortaleza institucional necesaria para regir los procesos electorales de 2024 y 2025.

El ahora exrector electoral afirmó que continuará trabajando desde cualquier espacio o cargo de responsabilidad que le permita fortalecer la confianza en el voto y la participación ciudadana. Puntualizó además que el próximo año debe realizarse la elección presidencial y en 2025 se deben elegir nuevos diputados a la Asamblea Nacional, así como alcaldes, gobernadores y cuerpos legislativos regionales y municipales del país.

«Eventos claves que deberían producir resultados aceptados por todos los actores, a fin de contribuir con la estabilidad política y social que tanto requiere la nación y evitando repetir los episodios que resultaron en el desconocimiento institucional por parte de quienes perdieron o no participaron en las elecciones y el consecuente sufrimiento para la gran mayoría del país», manifestó.

«No hay garantía de éxito»

Roberto Picón fue sincero: «No hay garantía de éxito en este nuevo intento». Pero destacó que se debe insistir y ratificar la vocación democrática y la disposición de construir un futuro distinto para los venezolanos de forma pacífica, constitucional y electoralmente.

«Ese camino se construye con la participación sostenida de las organizaciones sociales y políticas y de cada ciudadano en la defensa del voto como herramienta fundamental para decidir sobre el destino del país. Una participación que implica desafiar y trascender los muchos obstáculos que encontraremos los venezolanos para el logro del objetivo fundamental: dotar a la nación de instituciones que sirvan al país y sean reconocidas por todos», concluyó.

Verificado por MonsterInsights