septiembre 25, 2021

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Pese a las presiones internacionales para un alto al fuego, el Ejército israelí volvió esta madrugada a bombardear múltiples objetivos del movimiento islamista Hamás en la Franja de Gaza, desde donde, por segunda noche consecutiva, se registraron escasos disparos de cohetes.

Según el Ejército israelí, entre los objetivos alcanzados anoche se encontraban lugares de producción y almacenamiento de armas desde los cuales las milicias lanzan cohetes hacia Israel y las residencias de varios comandantes de Hamás, que no estaban en el momento de los ataques pero, según un portavoz del ejército, albergaban infraestructura militar en sus viviendas.

Además, los bombardeos volvieron a centrarse en la red de túneles subterráneos de Gaza -conocida como «Metro»- que según el Ejército pertenecen a Hamás y que sus milicias utilizan para el desplazamiento de combatientes y el transporte de armamento de una zona a otra del enclave.

Esta nueva ofensiva llega tras la insistencia anoche del primer ministro, Benjamín Netanyahu, de que Israel continuaría atacando a Gaza hasta «lograr su objetivo de devolver la tranquilidad y la seguridad» a sus ciudadanos, en lo que describió como «una disuasión contundente» contra las milicias.

Las declaraciones del mandatario llegaron tras un comunicado de la Casa Blanca en el que se informaba de que el presidente estadounidense, Joe Biden, había urgido a Netanyahu a hacer «una significativa desescalada» de inmediato que vaya «en camino a un alto el fuego».

Las milicias en Gaza llevaron a cabo solo dos tandas de lanzamientos de cohetes desde la medianoche, una cifra muy inferior al promedio durante la mayoría de las ya once jornadas de la actual escalada bélica.

Según cifras del Ejército israelí, unos 4.070 cohetes han sido lanzados hasta el momento desde Gaza hacia su territorio desde el comienzo de las hostilidades, de los cuales unos 610 habrían caído dentro del enclave.

A las peticiones de un alto al fuego por parte tanto de Estados Unidos como de gran parte de la comunidad internacional, se sumará hoy una visita del ministro de Asuntos Exteriores Alemán, Heiko Maas, que se reunirá con autoridades israelíes y palestinas para buscar maneras de acercar posiciones para una tregua.

La actual escalada de violencia en la región ha dejado hasta el momento al menos 227 palestinos muertos en Gaza, entre ellos 64 menores, mientras que los heridos ascienden a 1.620. Según el Ejército israelí, unos 130 de los fallecidos eran milicianos.

En Israel han muerto 12 personas -entre ellas dos menores-, y la cifra de heridos supera los 340.

Israel y las milicias palestinas en la Franja de Gaza continuaron esta madrugada con el intercambio de fuego que comenzó hace diez días y que registró hoy nuevos lanzamientos de cohetes desde el enclave y más de 120 bombardeos israelíes sobre objetivos militares del movimiento islamista Hamás, según el Ejército israelí.

A diferencia de la semana pasada, y manteniendo la tendencia de los últimos días, los disparos desde Gaza durante la madrugada fueron esporádicos, espaciados en varias horas y sin causar daños.

Entre la medianoche y esta mañana, fueron cinco las veces en que sonaron las alarmas antiaéreas en Israel, siempre en comunidades cercanas a Gaza y lejos de las principales ciudades.

Según el Ejército israelí, los últimos lanzamientos elevaron la cifra total de proyectiles disparados por las milicias desde el comienzo de la actual escalada a 3.750.

De esta cifra, estiman que unos 550 cayeron dentro del enclave, mientras que la tasa de intercepción del sistema de defensa antiaérea israelí Cúpula de Hierro se mantiene en torno al 90 %, según el Ejército.

Los bombardeos israelíes de anoche volvieron a tener como objetivo la red de túneles subterráneos de Gaza -conocida como «Metro»- que según el Ejército pertenecen a Hamás y que sus milicias utilizan para el desplazamiento de combatientes y el transporte de armamento de una zona a otra del enclave.

Un portavoz militar indicó hoy que el ataque de anoche consistió de 120 bombardeos contra unos 40 objetivos subterráneos de Hamás en el sur de Gaza, que fueron lanzados en tan solo 25 minutos mediante 52 aeronaves de combate.

Esta mañana, además, aviones israelíes atacaron también lo que describieron como un sitio de fabricación de armamento perteneciente a la Yihad Islámica y más tarde la residencia de un alto cargo de Hamás, entre otros objetivos.

Estos ataques elevaron la cifra de palestinos muertos en Gaza a 219 desde el comienzo de la actual escalada, incluidos 63 niños, 36 mujeres y 16 ancianos, según el recuento del Ministerio de Sanidad de Gaza; mientras que los heridos alcanzaron los 1.530.

Según el Ejército israelí, unos 130 de los fallecidos en Gaza eran milicianos.

Del lado israelí, han sido 12 las víctimas fatales, 10 de ellas por el impacto de cohetes y dos por caídas mientras corrían a los refugios antiaéreos; y el número de heridos se ubica en los 312.

Mientras continúan las hostilidades en la zona, crecen también los rumores de un posible alto al fuego, que según medios locales podría regir a partir de mañana, aunque ni Hamás ni las autoridades israelíes se han pronunciado al respecto.

Los palestinos muertos en Gaza en una semana por la actual escalada bélica ascendieron a 200, entre ellos 59 menores, informó el Ministerio de Sanidad del enclave.

Pese a los intensos bombardeos sobre la franja de esta madrugada, el Ministerio solo informó, de momento, de una víctima mortal más que la pasada noche, además de los 1.305 palestinos que fueron heridos desde el lunes por el intercambio de fuego.

Testigos en la franja aseguraron que la aviación israelí llevó a cabo más de un centenar de ataques a lo largo de todo el enclave, hogar de más de dos millones de palestinos, que causaron fuertes explosiones y un pánico generalizado durante toda la madrugada.

La aviación también atacó carreteras y calles principales y destruyó viviendas e infraestructuras, la mayoría de las cuales se concentraban en la ciudad de Gaza, el norte y el sur del enclave.

Las ambulancias y la defensa civil enfrentaron grandes dificultades de acceso y de movimiento para atender a los heridos.

En una ataque selectivo israelí de hoy el Ejército aseguró haber matado a un comandante de la Yihad Islámica, Hasam Abu Hardib, responsable del lanzamiento de misiles antitanque desde el enclave.

Fuentes médicas aseguraron que los aviones de combate israelíes atacaron con dos misiles un automóvil en la ciudad occidental de Gaza que mató a tres hombres.

La compañía de electricidad de Gaza informó de que las líneas de transmisión desde la única central eléctrica hacia Gaza sufrieron graves daños como resultado de los últimos bombardeos que ha incrementado los cortes de energía.

El intercambio de fuego entre Gaza e Israel continuó esta mañana casi ininterrumpidamente, con más disparos de cohetes de las milicias desde la franja y ataques de represalia del Ejército israelí, tras rechazar las autoridades israelíes una propuesta de tregua de Egipto para acabar con la escalada bélica, confirmaron a Efe fuentes en El Cairo.

Esta madrugada, las fuerzas armadas llevaron a cabo unas cincuenta rondas de bombardeos desde tierra y aire en solo 40 minutos, la mayor ofensiva desde el lunes, que elevó a 120 la cifra de muertos, entre ellos 31 menores y 19 mujeres, según el Ministerio de Sanidad de Gaza.

En Israel, siete personas -seis civiles y una soldado- han muerto, entre ellas una adolescente y un niño de 6 años, y anoche una anciana falleció por una caída cuando corría a refugiarse por el disparo de cohetes desde el enclave que comenzaron el pasado lunes las milicias islamistas de Hamás y la Yihad Islámica.

SITUACIÓN SIN VISTAS DE CALMARSE

Tras una madrugada de fuertes bombardeos israelíes y después de que las milicias lanzaran unos 200 proyectiles contra Israel entre la noche del jueves y el viernes, por la mañana se rebajó la intensidad de las hostilidades, aunque no cesó el intercambio de fuego y las sirenas antiaéreas en Israel no pararon de sonar.

En las últimas horas, aviones de combate atacaron instalaciones subterráneas desde donde milicianos de Hamás lanzaban cohetes, así como varios puestos militares de observación de la organización.

El sistema de defensa Cúpula de Hierro interceptó también dos drones desde Gaza que entraron en espacio aéreo israelí.

El Ejército concretó que la fuerte ofensiva de madrugada por tierra y aire usó «más de 160 aviones, fuerzas terrestres, artillería y tropas blindadas desplegadas a lo largo de la frontera» que se centraron en atacar una infraestructura de túneles de Hamás.

«Más de 150 objetivos subterráneos fueron atacados» en el norte del enclave, al tiempo que fuerzas aéreas, terrestres y tanques disparaban contra otros cientos de objetivos dentro del enclave.

Según detalló, con esta ofensiva «dañó gravemente» túneles «de importancia estratégica», «destruyendo muchos kilómetros» de una extensa red de instalaciones subterráneas pertenecientes a Hamás y creen haber matado a un líder de la Yihad Islámica.

ISRAEL, PREPARADO PARA UNA OPERACIÓN TERRESTRE

Un portavoz del Ejército adelantó hoy que continuará atacando objetivos en el enclave y que «tienen intención» de llevar a cabo una ofensiva terrestre: «Estamos preparados para hacerlo», aseguró.

«Lo estamos haciendo y lo seguiremos haciendo con mucha intensidad. Esta no es la última palabra y esta operación continuará el tiempo que sea necesario”, advirtió el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu.

Hasta el momento, las milicias de los grupos islamistas Hamás y Yihad Islámica han lanzado más de 1.800 cohetes hacia territorio israelí, al menos 430 de ellos fallidos que cayeron en el enclave, y la mayoría ha sido interceptado por el sistema antimisiles Cúpula de Hierro.

INFRUCTUOSOS INTENTOS DE MEDIACIÓN

Fuentes de seguridad confirmaron hoy a Efe en El Cairo que Israel ha rechazado «todas las iniciativas de mediación» para una tregua, después de que una delegación de Egipto, mediador entre Israel y Hamás, visitara este jueves Tel Aviv.

Israel habría informado previamente de su intención de llevar a cabo «una amplia operación militar» sobre Gaza antes de alcanzar cualquier alto el fuego.

Mientras tanto, la comunidad internacional, con Estados Unidos y las Naciones Unidas a la cabeza, sigue insistiendo en que las partes cesen las hostilidades, que se han reflejado en toda la región.

Un palestino murió hoy por disparos del Ejército israelí en un presunto intento de apuñalamiento cerca del asentamiento judío de Ofra, en Cisjordania ocupada; y las protestas y disturbios continúan en Jerusalén Este ocupado y comunidades árabes, de origen palestino, en Israel, además de los enfrentamientos entre árabes y judíos.

Este domingo se espera que el Consejo de Seguridad de la ONU trate en una reunión la escalada de la tensión en la región.

Los enfrentamientos entre los grupos armados palestinos, que lanzaron más de mil cohetes hacia territorio israelí, e Israel, que bombardea intensamente la Franja de Gaza, dejaron al menos 50 muertos y hacían temer este miércoles 12 de mayo una “guerra a gran escala”.

Israel despertó el miércoles con daños considerables que no se veían desde la guerra de Gaza de 2014, con casas, coches e instalaciones petrolíferas destrozadas.

Una violencia que puede suponer “posibles crímenes” y que la Corte Penal Internacional (CPI) anunció el miércoles que quería investigar.

Los ataques aéreos israelíes, los más intensos dese 2014, son según el ejército una respuesta a los “más de mil cohetes” lanzados por varios grupos armados desde la Franja de Gaza hacia Israel desde la noche del lunes.

Hasta ahora los enfrentamientos dejaron al menos 43 muertos en Gaza, entre ellos 13 niños, a los que se suman dos palestinos fallecidos en Cisjordania y cinco israelíes.

Unos 850 cohetes cayeron en Israel o fueron interceptados por el sistema de defensa aérea Cúpula de Hierro, otros 250 se estrellaron en la Franja de Gaza, informó el portavoz del ejército israelí, Jonathan Conricus.

Hamás lanzo el lunes por la noche una salva de cohetes como gesto de “solidaridad” con los más de 700 palestinos heridos en los enfrentamientos recientes con la policía israelí en la Explanada de las Mezquitas, el tercer lugar más sagrado del Islam, situado en Jerusalén Este, anexionada por Israel en 1967.

Frente a la escalada, la comunidad internacional hizo un llamamiento a la calma, pero los dos bandos no han dado hasta ahora signos de apaciguamiento.

“Es solo el comienzo”
Israel y Hamás se encaminan hacia una “guerra a gran escala”, advirtió el martes el enviado de la ONU para Oriente Medio, Tor Wennesland.

“Una guerra en Gaza sería devastadora y la gente pagaría el precio” en este pequeño enclave palestino, donde viven dos millones de personas, y que ya sufre de la pobreza y de una tasa de desempleo que ronda el 50%, dijo el diplomático.

El martes por la noche la aviación israelí voló un edificio de 12 plantas en el que tenían sus oficinas altos cargos de Hamás y luego otro edificio de nueve plantas, en el que había un canal de televisión local, viviendas y tiendas.

El ejército dijo que el objetivo era el “jefe de inteligencia militar” de Hamás, Hasan Kaogi, y al “director de contrainteligencia” del movimiento islamista armado, Wael Isa.

Tras los ataques nocturnos, Hamás lanzó una nueva andanada de cohetes, de nuevo contra la ciudad Tel Aviv, pero también “a muchos más objetivos”.

“Todavía hay muchos objetivos en la mira. Esto es solo el comienzo”, advirtió el ministro de Defensa, Benny Gantz, que fue jefe del ejército durante el último conflicto en Gaza en 2014.

Por su parte el primer ministro, Benjamin Netanyahu, aseguró que Hamás “será golpeado de una manera que no se espera”.

“Si [Israel] quiere una escalada, estamos preparados”, dijo el líder de Hamás, Ismail Haniyeh, y pidió a las fuerzas de seguridad que se retiren de la Explanada de las Mezquitas de Jerusalén Este, escenario en los últimos días de enfrentamientos entre la policía israelí y los manifestantes palestinos que dejaron más de 700 heridos.

¿Tregua?
La violencia se propagó en la noche del martes al miércoles por varias localidades árabes israelíes. La policía detuvo a 21 sospechosos en las violentas manifestaciones de Jisr A-Zarqa y Wadi Ara (norte).

En Lod, al lado del aeropuerto internacional Ben Gurión que suspendió temporalmente los vuelos, las autoridades israelíes decretaron el estado de urgencia tras los “disturbios” de la minoría árabe, según la policía.

Ante la violencia, el Consejo de Seguridad de la ONU celebrará el miércoles otra reunión de emergencia a puerta cerrada, la segunda en tres días, según fuentes diplomáticas.

La primera reunión del lunes concluyó sin declaración común debido a las reticencias de Estados Unidos a adoptar un texto “en este momento”.

Fuentes diplomáticas afirmaron a la AFP que la ONU, con la ayuda de Catar y Egipto, inició una mediación con las partes “afectadas” para lograr una distensión.

Pero el portavoz del ejército israelí, Jonathan Conricus, dijo el martes sobre la mediación: “No creo que mis comandantes estén al tanto de ella ni particularmente interesados”.