septiembre 25, 2021

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Rosibel Arriaza, madre de la migrante salvadoreña Victoria Esperanza Salazar Arriaza muerta a manos de policías mexicanos, pidió justicia por el crimen tras el reconocimiento de su cadáver por medio de fotografías este lunes.
«Siento indignación, me siento impotente, me siento frustrada. Yo hubiera querido estar ahí, como madre, pero no. Uno no puede estar en todos los lugares» y ella «no merecía esa muerte», porque «fue un abuso de autoridad», dijo a la prensa.

Recalcó que su hija «ha sido cruelmente ajusticiada por policías en Quintana Roo, México», por lo que «yo pido justicia para mi hija, porque realmente no veo yo una causa justificada» y «pienso que los seres humanos tenemos derecho a la vida, independientemente de lo que haya sucedido en ese momento».

Señaló que «en el área moral estaría más que satisfecha que esos señores pagaran».

Indicó que este crimen dejó en la orfandad a dos adolescentes de 15 y 16 años de edad en México y que «el caso de mi hija lo están comparando con el caso de (George) Floyd, en Estados Unidos», que generó el movimiento Black Lives Matter («Las Vidas Negras Importan»).

Rosibel Arriaza relató que su hija vivía en México, donde trabajaba en el área de limpieza de hoteles, desde hace unos cinco años y que viajó en la búsqueda de mejores condiciones de vida, dado que era «madre soltera».

La familia de Salazar Arriaza llegó este lunes a la sede del Ministerio de Relaciones Exteriores salvadoreño para reconocer mediante fotografías el cadáver.

La madre de la víctima sostuvo que en el área de Derechos Humanos de la Cancillería les indicaron que «sí nos pueden ayudar a llegar hasta allá (México)» para encontrarse con sus nietas.

Indicó que «supuestamente una niña ya está en custodia del DIF (Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia)», mientras que la otra no, porque «siente temor de la Policía» y «piensa que la Policía le puede hacer algo».

La Justicia de Bolivia dictó este domingo detención preventiva para la expresidenta interina Jeanine Áñez por cuatro meses en un penal en La Paz, al igual que para los dos exministros de su gobierno también aprehendidos.

La jueza de instrucción en lo penal Regina Santa Cruz determinó la prisión preventiva de la exmandataria transitoria (2019-2020) en el Centro de Orientación Femenina de Obrajes.

Mientras que los exministros interinos Álvaro Coímbra, de Justicia, y Rodrigo Guzmán, de Energía, permanecerán detenidos preventivamente en la cárcel de San Pedro durante el mismo tiempo.

La audiencia cautelar en contra de los tres comenzó con más de dos horas de retraso debido a una notificación que se debía realizar a la parte imputada con la ampliación de imputación por el riesgo procesal de fuga.

La audiencia, que duró más de nueve horas, se realizó de forma virtual. La expresidenta Áñez y sus exministros participaron en ella conectados a sus celulares desde las celdas de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) en La Paz.